El palacio Dadiani de Zugdidi: los príncipes de Mingrelia, la túnica de la Virgen y la máscara de Napoleón

Zugdidi es una ciudad llana y calurosa de 40.000 habitantes en Mingrelia, el oeste húmedo de Georgia, por la que casi todo el mundo pasa de camino a Svanetia sin bajarse del coche. En el centro, detrás de una verja, hay un parque de magnolias, palmeras y cedros con dos palacios dentro, uno con torres almenadas de castillo inglés y otro más sobrio, y una iglesia: es la residencia de los Dadiani, los príncipes que mandaron en Mingrelia desde el siglo XVI hasta 1867, cuando Rusia se anexionó el principado y los dejó con el título, el parque y el dinero.

Los palacios

El de las torres lo construyó entre 1873 y 1878 la princesa Ekaterine Chavchavadze, viuda del último príncipe reinante, David Dadiani, con el arquitecto Edgar Rice, y es una mezcla de gótico inglés y fantasía oriental con interiores de madera tallada y espejos; el otro, de los años 1880, era de su hijo Niko, el último Dadiani, que murió en París. Ekaterine era hija del poeta Alexander Chavchavadze y hermana de Nino, la viuda de Griboyédov, y había crecido en Tsinandali entre lo mejor de la nobleza georgiana y rusa; de ahí el gusto. Desde 1921 el conjunto es museo, y conserva muebles, retratos, armas, porcelana y la biblioteca de la familia, además de piezas arqueológicas de la Cólquide.

Palacio de los Dadiani en Zugdidi, con sus torres y el parque
El palacio de la princesa Ekaterine Dadiani, de 1878, en el parque de Zugdidi.

La túnica y la máscara

Las dos cosas por las que viene gente de lejos están en dos vitrinas. Una es la túnica de la Virgen, un paño de lino que la tradición hace venir de Constantinopla tras la caída de la ciudad en 1453, guardado siglos en el monasterio de Khobi, a 25 km, y heredado por los Dadiani; se saca en procesión cada 15 de julio. La otra es una de las máscaras mortuorias de Napoleón, en bronce, de las fundidas a partir del molde de 1821: la trajo Achille Murat, sobrino nieto del emperador, que se casó en 1868 con la princesa Salome Dadiani, hija de Ekaterine, y se vino a vivir a Mingrelia con muebles, cuadros y recuerdos de familia. Hay en el museo más cosas de los Murat y de los Bonaparte, que es lo último que uno espera en Zugdidi.

El parque

El jardín botánico que rodea los palacios lo plantaron los Dadiani en el siglo XIX con árboles traídos de medio mundo, y es de los más viejos de Georgia: secuoyas, magnolias enormes, palmeras, un estanque. Es el sitio donde Zugdidi pasea al atardecer y se ve gratis, aunque el museo sea de pago.

Cómo encajarlo

Zugdidi está a 310 km de Tbilisi, cinco horas en coche o seis en el tren nocturno, y a 110 de Batumi, dos horas en marshrutka; es la parada obligada antes de subir a Mestia, a tres horas por la carretera del Enguri. Una hora para el museo y otra para el parque, de martes a domingo, y a seguir. Hay más sobre la ruta del oeste en otros artículos de este blog.

Preguntas frecuentes

¿Qué se ve en el palacio Dadiani?

Los dos palacios de los príncipes de Mingrelia, de 1878 y los años 1880, con sus interiores, retratos, armas, porcelana y biblioteca; la túnica de la Virgen llegada de Bizancio; una máscara mortuoria de Napoleón traída por los Murat; piezas arqueológicas de la Cólquide; y el jardín botánico del siglo XIX.

¿Dónde está Zugdidi y cómo se llega?

En Mingrelia, en el oeste de Georgia, a 310 km de Tbilisi, cinco horas en coche o seis en tren, y a 110 km de Batumi, dos horas en marshrutka. Es la base para subir a Svanetia: Mestia está a tres horas.

¿Merece la pena parar?

Sí, para cualquiera que pase hacia Svanetia: dos horas entre museo y parque, con la túnica, la máscara de Napoleón y la historia de una familia que casó con los Bonaparte y acabó en París, en una ciudad por la que de otro modo se pasa sin mirar.