Con calma quiere decir cuatro noches seguidas en Kutaisi y ningún día de más de seis horas de coche. Azerbaiyán son cuatro días: Bakú, los templos del fuego de Absheron, los petroglifos de Gobustán y el palacio del kan de Sheki. El quinto cruza por Lagodekhi, para en la bodega de Khareba y sigue hasta Tbilisi, con tres noches: la ciudad a pie y la Carretera Militar hasta Gergeti. Después Jvari, Svetitskhoveli, Gori, Uplistsikhe y Borjomi hasta Akhaltsikhe, y Vardzia, Khertvisi y la fortaleza de Rabati camino de Imericia.
Desde Kutaisi, cuatro días cortos: Bagrati, Motsameta, Gelati y Nikortsminda; Sataplia y la cueva de Prometeo; los cañones de Okatse y Martvili. El parque de Shekvetili de camino a Batumi, con Gonio y el museo etnográfico antes del vuelo. Seis hoteles, una frontera a pie. Entre noviembre y abril el paso de Jvari puede cerrar y el día de Kazbegi se cambia sin coste; para Martvili en verano, bañador.
Itinerario
1º Día - Traslado del Aeropuerto de Bakú a Bakú
Carretera total del día - 20KM 0 Horas y 30 Minutos Te recogemos en el aeropuerto a la hora de tu vuelo y vamos al hotel. Hoy no hay más programa. Carretera 20KM 0 Horas y 30 Minutos2º Día - Bakú - Absheron - Bakú
Carretera total del día - 94KM 2 Horas y 4 Minutos Primero el palacio de los Shirvanshahs, después Ateshgah, Yanardag, el centro Heydar Aliyev y Yashil Bazar. 94 km, 2 horas y 4 minutos; comemos por el camino. Carretera 9KM 0 Horas y 25 MinutosPalacio de los Shirvanshahs
Los Shirvanshahs gobernaron esta costa durante casi mil años, y cuando en el siglo XV se mudaron de Shamakhi a Bakú, huyendo de los terremotos, se construyeron este palacio en lo alto de la ciudad vieja. No es un palacio de salones dorados: es un conjunto de piedra caliza clara, sobrio, con el diván donde se recibía, la mezquita, el mausoleo de la familia, los baños y la tumba de Seyid Yahya Bakuvi, el sabio de la corte. El portal oriental, de 1585, es la pieza más trabajada. Patrimonio de la UNESCO desde el año 2000, junto con la Torre de la Doncella.
Una hora, incluida la explicación de quién era quién. Está a cinco minutos andando de la Torre de la Doncella, así que las dos visitas se encadenan. Por la tarde la piedra coge un color dorado que vale la foto.
Carretera 21KM 0 Horas y 30 Minutos
Ateshgah, el templo del fuego
Las llamas que ves en el altar salen hoy de una tubería; las de verdad se apagaron en 1969, cuando los pozos de alrededor agotaron el gas que llevaba siglos saliendo solo del suelo. Eso no quita interés al sitio: Ateshgah, en Surakhani, a 30 km de Bakú, lo levantaron en los siglos XVII y XVIII mercaderes hindúes y sijs llegados de Multán, en el actual Pakistán, que adoraban el fuego y pagaron las celdas que rodean el patio pentagonal. Quedan inscripciones en sánscrito y en punyabí sobre las puertas. Es museo desde 1975 y candidato a la lista de la UNESCO.
Tres cuartos de hora, buena parte al sol. La historia que importa aquí es la de un lugar de paso: zoroastrianos, hindúes y comerciantes de la ruta de la India rezando a la misma llama en pleno califato.
Carretera 35KM 0 Horas y 30 Minutos
Yanardag, la montaña que arde
Una ladera de arenisca de diez metros de ancho que lleva décadas ardiendo sin que nadie la alimente. El gas se filtra por la roca y, una vez encendido, no se apaga ni con lluvia ni con nieve; la historia local dice que fue un pastor con un cigarro en los años cincuenta. Yanardag quiere decir "montaña ardiente", está a 27 km de Bakú y es la explicación más corta de por qué a Azerbaiyán lo llaman la tierra del fuego: los zoroastrianos veneraban llamas así mucho antes del petróleo. Las llamas llegan a un metro, a veces más cuando el viento aprieta. Es reserva protegida desde 2007 y en 2019 le pusieron un centro de visitantes y gradas. Media hora, y si se puede elegir, al anochecer: de día, con sol, el fuego apenas se ve. Carretera 17KM 0 Horas y 35 MinutosCentro Heydar Aliyev
No hay una sola línea recta en todo el edificio. Zaha Hadid lo diseñó como una ola blanca que sale del suelo y se abrió en 2012; es, con diferencia, lo más fotografiado de la Bakú nueva. Dentro del Centro Heydar Aliyev hay exposiciones que cambian, una colección de coches clásicos y un museo dedicado al presidente que da nombre al edificio, padre del actual. Lo decimos para que se entienda lo que es: un gran edificio de arquitectura y, a la vez, un monumento de Estado.
Lo mejor es la hora: al atardecer la fachada cambia de color y la gente del barrio sale a pasear por la pradera de delante. Una hora si entras, veinte minutos si solo lo rodeas, que también vale.
Carretera 2KM 0 Horas y 4 Minutos
Yashil Bazar, el mercado verde
Si quieres saber qué come Bakú, es aquí. El Yashil Bazar es el mercado cubierto de toda la vida, un edificio soviético sin ningún encanto por fuera y lleno de vida por dentro: granadas y caquis en otoño, montañas de hierbas frescas que aquí se comen como ensalada, quesos de oveja, frutos secos, azafrán de Shirvan, encurtidos de todo lo que se pueda encurtir y, en algunos puestos, caviar del Caspio a precios que conviene preguntar dos veces. Te darán a probar sin pedirlo y te pedirán que regatees, que es parte del trato. Tres cuartos de hora. Lleva billetes pequeños y, si compras especias o frutos secos, pide que te lo cierren al vacío, que luego viaja mejor. Carretera 10KM 0 Horas y 4 Minutos3º Día - Bakú - Gobustan - Bakú
Carretera total del día - 204KM 3 Horas y 30 Minutos Día con 3 horas y 30 minutos al volante, que no es poco, y a cambio Gobustán, los volcanes de lodo y el museo de la Alfombra. Carretera 70KM 1 Horas y 5 MinutosGobustán, los petroglifos
A 60 km al sur de Bakú, en un paisaje de piedra y viento junto al Caspio, hay más de seis mil dibujos grabados en las rocas: cazadores, toros, barcas de juncos, mujeres bailando. Los más antiguos tienen unos cuarenta mil años y los más recientes son de la Edad Media. Gobustán es Patrimonio de la UNESCO desde 2007 y tiene un museo moderno a la entrada que conviene ver antes de subir, porque sin él las rocas son solo rocas.
Dos cosas que buscamos siempre: la inscripción romana de la legión XII, del siglo I, la más oriental que dejó el Imperio, y el "gavaldash", una losa que suena como un tambor al golpearla con una piedra. Hora y media con el museo. Hace calor en verano y viento casi siempre.
Carretera 30KM 0 Horas y 50 Minutos
Volcanes de lodo
Casi la mitad de los volcanes de lodo del planeta están en Azerbaiyán, unos cuatrocientos, y los más fáciles de ver son los de Gobustán, en una colina pelada cerca de los petroglifos. Son conos de barro gris de uno o dos metros que eructan gas y burbujas cada pocos segundos; el lodo sale frío, se puede tocar, y de vez en cuando alguno escupe. Nada de lava: es gas del subsuelo abriéndose paso por el mismo motivo por el que aquí hay petróleo. Hasta arriba se sube en los Ladas viejos de los vecinos por una pista de tierra, y eso es media diversión. No hay nada allí: ni sombra, ni baños, ni agua. Media hora. Después de lluvia la pista se convierte en un barrizal y a veces no se puede subir. Carretera 84KM 1 Horas y 25 MinutosMuseo de la Alfombra
El edificio ya es una declaración: una alfombra enrollada de cristal y metal en pleno paseo marítimo de Bakú, abierta en 2014. Dentro, el Museo de la Alfombra guarda más de diez mil piezas y explica algo que en Azerbaiyán va en serio: el tejido de alfombras está en la lista de patrimonio inmaterial de la UNESCO desde 2010, y cada región (Quba, Shirvan, Karabaj, Tabriz) tiene sus dibujos y sus colores, que un azerí sabe distinguir a diez metros.
En la planta baja suele haber tejedoras trabajando, y es lo que más engancha: ver los nudos uno a uno y entender por qué una alfombra buena cuesta lo que cuesta. Una hora. Si piensas comprar alfombra en el viaje, pasa primero por aquí para saber qué miras.
Carretera 20KM 0 Horas y 10 Minutos
4º Día - Bakú - Shamaki - Sheki
Carretera total del día - 347KM 5 Horas y 27 Minutos Hoy el coche es solo el medio: 347 km para llegar hasta el mausoleo de Diri Baba, Yeddi Gumbez, el palacio de los kanes de Sheki y la iglesia albanesa de Kish. Carretera 90KM 1 Horas y 20 MinutosMausoleo de Diri Baba
Una parada corta en la carretera de Bakú a Shamakhi, en el pueblo de Maraza: un mausoleo de dos plantas de 1402 pegado a la pared de un barranco, como si saliera de la roca. Diri Baba significa "el abuelo vivo", y el nombre viene de la leyenda de un santo sufí cuyo cuerpo, dicen, no se descompuso. Durante siglos fue lugar de peregrinación y de ermitaños; hoy está restaurado y vacío.
Se sube por una escalera estrecha hasta la planta de arriba y, por un pasadizo, hasta lo alto del acantilado, desde donde se ve el valle. Veinte minutos. Cuidado con los escalones si ha llovido.
Carretera 35KM 0 Horas y 30 Minutos
Yeddi Gumbez, las siete cúpulas
En una colina a las afueras de Shamakhi, entre tumbas viejas y hierba alta, quedan los mausoleos de los últimos kanes de Shirván, de los siglos XVIII y XIX. Se llama Yeddi Gumbez, "siete cúpulas", aunque enteras quedan menos; los terremotos, que aquí son frecuentes y obligaron a los Shirvanshahs a mudarse a Bakú siglos antes, también han hecho su trabajo con estas tumbas.
Es una parada de veinte minutos, tranquila, con Shamakhi y su mezquita Juma a los pies. La mezquita, fundada en 743 y reconstruida tras cada terremoto, la última vez en 2013, pasa por ser la más antigua del Cáucaso.
Carretera 206KM 3 Horas y 2 Minutos
Palacio de los kanes de Sheki
Dos plantas, seis habitaciones y ni un clavo: la fachada del palacio de los kanes de Sheki es una celosía de madera con miles de piezas de vidrio de colores encajadas sin cola, la técnica que aquí llaman shebeke, y cuando el sol entra por ella el suelo se llena de rombos rojos y azules. Lo construyó el kan Huseyn en 1762 como residencia de verano, y dentro las paredes están pintadas de arriba abajo con batallas, cacerías y flores. Los dos plátanos del patio son de 1530, más viejos que el palacio.
Está prohibido hacer fotos dentro, lo cual tiene su lógica. Media hora de visita, y Sheki merece otra hora: el caravasar del siglo XVIII, donde se puede tomar un té, y la halva local, de masa de arroz y nueces, que no se parece a ninguna otra. El centro histórico es Patrimonio de la UNESCO desde 2019.
Carretera 8KM 0 Horas y 20 Minutos
Iglesia albanesa de Kish
Albania, pero no la de los Balcanes: la Albania caucásica, el reino que ocupó el norte del actual Azerbaiyán hasta la llegada del islam y que tuvo su propia iglesia cristiana. La de Kish, un pueblo a 5 km de Sheki, es de las pocas que quedan en pie; la tradición la hace remontar al siglo I y al apóstol Eliseo, y lo que se ve es de los siglos XII y XIII. Las excavaciones de 2000 a 2003, con arqueólogos noruegos, dejaron a la vista tumbas bajo suelos de cristal y un museo pequeño en el interior.
Es una visita corta, de 40 minutos, en un pueblo de montaña con nogales y casas de piedra que apetece recorrer despacio. Thor Heyerdahl, el de la Kon-Tiki, vino aquí convencido de que los vikingos venían del Cáucaso; la teoría no cuajó, pero el cartel sigue.
Carretera 8KM 0 Horas y 15 Minutos
5º Día - Sheki - Lagodekhi - Bodega - Tbilisi
Carretera total del día - 297KM 4 Horas y 45 Minutos Hoy cambiamos de país. la bodega Khareba; cuenta con una hora para la frontera. 297 km en total. Carretera 110KM 1 Horas y 50 MinutosLagodekhi, frontera entre Georgia y Azerbaiyán
Se cruza a pie: control georgiano, unos cientos de metros con la maleta y control azerí, que es el más minucioso de los tres países y puede llevar su tiempo. Cuenta con una hora. Al otro lado esperan el coche y el guía de Azerbaiyán. Comprueba antes de salir de casa si tu pasaporte necesita visado electrónico para Azerbaiyán; en la frontera no se tramita.Bodega Khareba, el túnel del vino
En 1962 los soviéticos excavaron 7,7 km de túneles en la ladera del Cáucaso, cerca de Kvareli, para guardar vino a temperatura constante: 12 a 14 grados todo el año. Hoy son de la bodega Khareba, que los ha llenado de botellas y de qvevris, las tinajas enterradas en las que Georgia hace vino desde hace 8.000 años. Se recorre un tramo iluminado, se explica el método y se cata: normalmente un blanco de rkatsiteli, un tinto de saperavi y, para quien se atreva, chacha, el aguardiente de orujo.
Es una bodega grande y bastante turística, lo decimos para que lo sepas; a cambio, el túnel es fresco en pleno verano y la explicación es clara. Una hora. Fuera hay un restaurante con terraza si toca comer por la zona.
6º Día - Tbilisi - Visita guiada en español
Sin carretera Lo de hoy: la avenida Rustaveli, la plaza de Metekhi, la fortaleza Narikala, Abanotubani y Anchiskhati; comemos por el camino.Avenida Rustaveli
Kilómetro y medio de plátanos de sombra entre la plaza de la Libertad y la plaza Rustaveli. Es la calle donde Tbilisi se da importancia: el Parlamento, la Ópera de aire morisco de 1896, el teatro Rustaveli, la iglesia de Kashueti, el Museo Nacional y los antiguos hoteles de principios del siglo XX. Lleva el nombre de Shota Rustaveli, el poeta del siglo XII que escribió "El caballero en la piel de pantera", el libro que cualquier georgiano sabe citar.
Se recorre andando en media hora larga, o en dos paradas de metro si aprieta el calor. Delante del Parlamento hay una placa que conviene parar a leer: el 9 de abril de 1989 el ejército soviético disolvió aquí una manifestación y murieron veintiuna personas, casi todas mujeres. Ese día pesa todavía en la política del país.
Plaza de Metekhi
El rey a caballo que mira la ciudad desde el acantilado es Vakhtang Gorgasali, el fundador de Tbilisi según la tradición; la estatua es de 1967. A su lado, la iglesia de Metekhi, de finales del siglo XIII, construida por Demetrio II sobre otra del siglo V. Aquí estuvo el palacio real durante siglos, y en el XIX y en tiempos soviéticos el edificio fue cárcel: Gorki pasó por ella. Luego fue teatro y en 1988 volvió a ser iglesia.
Venimos aquí por la vista, que es la mejor de la ciudad baja: los baños de azufre justo debajo, Narikala enfrente y el río pasando entre los dos. Es una parada de quince minutos que casi siempre se alarga por las fotos.
Fortaleza Narikala
Subimos en el teleférico que sale del parque Rike y cruza el río en dos minutos; vale lo mismo que un billete de metro y se paga con la misma tarjeta. Arriba está Narikala, o lo que queda de ella: la fundaron los persas en el siglo IV, la ampliaron los árabes en el VIII y los georgianos en el XII, y en 1827 una explosión del polvorín se llevó buena parte de los muros. La iglesia de San Nicolás, dentro, es de 1997 sobre cimientos medievales.
La razón de subir no son las piedras sino la vista: el casco viejo entero, las cúpulas de los baños, el río y Metekhi enfrente. Ojo, que las murallas no tienen barandilla y la roca está pulida de tanto pie. Desde aquí se baja andando por el barrio de Betlemi hasta los baños, y por el camino se pasa junto a la Madre de Georgia, la estatua de aluminio de 1958 que vigila la ciudad con una copa en una mano y una espada en la otra.
Abanotubani
Tbilisi quiere decir "lugar cálido", y el calor sale de aquí. Abanotubani es el barrio de los baños de azufre, en la orilla derecha del Mtkvari, justo debajo de Narikala: unas cúpulas de ladrillo a ras de suelo con los baños debajo, y el agua que brota sola a 37-40 grados y huele a huevo. La leyenda dice que el rey Vakhtang Gorgasali fundó la ciudad en el siglo V al ver que un faisán herido se curaba en estas aguas. Pushkin se bañó aquí en 1829 y dejó escrito que no había visto nada igual.
Se puede pasear y mirar, pero lo que merece la pena es entrar: una sala privada con bañera de agua caliente y, si quieres, un frotado con guante de crin que te deja como nuevo. Hace falta reservar en temporada alta, y hay que llevar bañador y toalla o alquilarlos. La fachada de azulejos azules es la del baño Orbeliani; los demás son más sobrios por fuera.
Anchiskhati
Es la iglesia más antigua que sigue en pie en Tbilisi, y no lo parece: una basílica pequeña de tres naves, de piedra sin adornos, escondida en una calle del casco viejo. La levantó el rey Dachi, hijo de Vakhtang Gorgasali, hacia el año 530. El nombre viene del icono de Cristo de Ancha, que llegó aquí en 1664 desde una zona que hoy es Turquía y que ahora está en el Museo de Arte. El campanario de ladrillo, de 1675, es lo que se ve desde la calle.
Si cae en domingo por la mañana, entramos con la misa: el coro de Anchiskhati canta polifonía georgiana como se cantaba hace siglos, y es de lo que más recuerda la gente del viaje. El resto de días está casi vacía y se ve en diez minutos. Hay pañuelos en la entrada para las mujeres.
7º Día - Tbilisi - Ananuri - Kazbegui - Tbilisi
Carretera total del día - 321KM 6 Horas y 0 Minutos 321 km y 6 horas de coche en total. Paradas del día: Ananuri y Trinidad de Gergeti. Carretera 67KM 1 Horas y 10 MinutosAnanuri
Primera parada seria de la Carretera Militar, a 66 km de Tbilisi: una fortaleza con dos iglesias dentro, plantada sobre el embalse de Zhinvali. El agua turquesa que sale en todas las fotos es de 1986, cuando la presa inundó el valle; hasta entonces el castillo vigilaba un cruce de caminos. Fue la sede de los Eristavi de Aragvi, los duques de la zona, del siglo XIII al XVIII, y la historia que te contarán es la de 1739, cuando un señor rival la tomó y pasó a cuchillo a la familia entera.
Lo mejor de Ananuri es la fachada de la iglesia grande, la de la Asunción, de 1689: una cruz enorme tallada con vides, leones y ángeles. Se puede subir a la torre, por una escalera estrecha. Media hora, y a la salida hay puestos de churchkhela, las sartas de nueces con mosto, que aquí están bien y no caras. En otoño el embalse baja y la postal pierde color.
Trinidad de Gergeti
La foto de Georgia: una iglesia del siglo XIV sola en una loma a 2.170 metros, con el Kazbek (5.047 m) detrás si las nubes lo permiten. Se llega desde Stepantsminda, el pueblo de abajo, por una carretera de 6 km que asfaltaron hace pocos años; antes hacía falta 4x4 o hora y media a pie, y en invierno sigue haciendo falta 4x4. Durante siglos los tesoros de Mtskheta se escondían aquí cuando llegaban invasores, por lo apartado que está.
Dos avisos. El primero: el Kazbek suele estar tapado a partir del mediodía, así que subimos cuanto antes y, si está cubierto, esperamos un rato, que a veces se abre. El segundo: arriba hace frío y viento todo el año; en pleno agosto hemos visto a gente en manga corta temblando. Pañuelo para entrar y hombros cubiertos; hay faldas de préstamo en la puerta para quien va en pantalón corto. Una hora entre la subida, la iglesia y las fotos.
8º Día - Tbilisi - Mtskheta - Gori - Uplistsikhe - Bordjomi - Akhaltsikhe
Carretera total del día - 245KM 3 Horas y 33 Minutos Salimos después del desayuno. En el programa, Jvari, Svetitskhoveli, Uplistsikhe, el museo de Stalin y Borjomi; 245 km repartidos en tramos. Carretera 25KM 0 Horas y 36 MinutosJvari, el Monasterio de la Cruz
Desde la carretera de Tbilisi se ve una iglesia pequeña en lo alto de un cerro pelado, encima de Mtskheta. Es Jvari, "la cruz", y está ahí porque, según la tradición, en el siglo IV santa Nino plantó en ese punto una cruz de madera cuando convirtió a Georgia. La iglesia actual se construyó entre 586 y 605 y sirvió de modelo para muchas otras del país: planta de cruz con cuatro ábsides y una cúpula en el centro, sin casi decoración. Es Patrimonio de la UNESCO junto con Mtskheta.
Lo que uno recuerda es la vista: abajo se juntan el Aragvi y el Mtkvari, cada uno de un color, y en medio la catedral de Svetitskhoveli. Lérmontov situó aquí su poema "Mtsyri". Casi siempre hace viento, así que una chaqueta no sobra ni en julio. Veinte minutos, media hora si el día está claro.
Carretera 13KM 0 Horas y 18 Minutos
Svetitskhoveli
Para un georgiano esta es la catedral, sin más. Está en Mtskheta, la capital antigua, a 20 km de Tbilisi, y la actual se levantó entre 1010 y 1029 sobre la iglesia del siglo IV del rey Mirian, el que convirtió al país al cristianismo. Debajo, según la tradición, está enterrada la túnica de Cristo: la trajo de Jerusalén un judío de Mtskheta, su hermana Sidonia murió abrazada a ella y la enterraron juntas; del lugar creció un cedro, y de su tronco salió la columna que da nombre al templo, "la columna que da vida". Aquí se coronaban y se enterraban los reyes; las losas de Vakhtang Gorgasali y de Erekle II están en el suelo.
Es Patrimonio de la UNESCO desde 1994 y en fin de semana se encadenan las bodas, así que a veces toca esperar a la puerta. Pañuelo para las mujeres y hombros tapados para todos. Media hora dentro, otra en las callejuelas de alrededor, que viven del turismo pero conservan el aire de pueblo.
Carretera 61KM 1 Horas y 5 Minutos
Uplistsikhe
Una ciudad entera excavada en la roca, a 10 km de Gori y sobre el río Mtkvari. En Uplistsikhe vivió gente desde el primer milenio antes de Cristo hasta la Edad Media: primero fue un centro pagano, luego cristiano, y siempre un punto de paso de las caravanas. Quedan calles talladas, una sala con el techo imitando vigas de madera (la llaman "sala de la reina Tamar"), lagares de vino, un túnel que baja al río y una iglesia de ladrillo del siglo X plantada encima de todo. Los mongoles la vaciaron en el siglo XIII y no se recuperó.
Un consejo: en verano no hay sombra y la roca quema, así que mejor a primera hora o al final del día, y con calzado que agarre, porque la piedra pulida resbala. Con una hora da para subir hasta la iglesia y ver el río desde arriba.
Carretera 14KM 0 Horas y 20 Minutos
Museo de Stalin
Gori es la ciudad donde nació Iósif Dzhugashvili en 1878, y el museo que le dedicaron en 1957 sigue abierto casi como entonces. Son tres cosas: la casita de madera donde nació, protegida bajo un templete de columnas; el edificio principal, un palacio de estilo soviético con sus objetos personales, fotos, regalos de jefes de Estado y una de las copias en bronce de su máscara mortuoria; y el vagón blindado en el que viajó a Yalta y a Potsdam, porque no le gustaba volar.
Lo decimos claro: el museo cuenta la versión amable. Hay una sala pequeña sobre la represión, añadida tarde, y poco más. Nosotros contamos el resto por el camino, y la visita, de una hora, suele terminar en una conversación larga en el coche.
Carretera 84KM 1 Horas y 14 Minutos
Borjomi
El agua con gas que se bebe en toda la antigua Unión Soviética sale de aquí, y se embotella desde 1890. Borjomi fue el balneario de los Romanov, que se construyeron un palacio en Likani, a la entrada del pueblo, y de eso queda un aire de ciudad de aguas de otra época: villas de madera, un parque central de 1850 con el manantial donde cualquiera llena su botella (sale tibia, salada y con gas, y no a todo el mundo le gusta) y un teleférico que sube a un mirador con noria.
Una hora para el parque y el manantial; para los que caminan, desde el fondo del parque sale el sendero de 3 km a las piscinas de azufre en el bosque. El pueblo es la puerta del parque nacional de Borjomi-Kharagauli y la última parada con tiendas y bancos antes de Vardzia.
Carretera 48KM 0 Horas y 55 Minutos
9º Día - Akhaltsikhe - Vardzia - Khertvisi - Rabati - Kutaisi
Carretera total del día - 299KM 5 Horas y 45 Minutos Vardzia, la fortaleza de Khertvisi y la fortaleza de Rabati. Son 299 km; salimos pronto para no ir con prisa. Carretera 60KM 1 Horas y 20 MinutosVardzia
Una pared de roca de 500 metros de largo agujereada en 19 pisos: eso es Vardzia, la ciudad-monasterio que la reina Tamar terminó hacia 1185 en el valle del Mtkvari, a 60 km de Akhaltsikhe. Llegó a tener miles de estancias; el terremoto de 1283 se llevó la fachada entera y dejó al aire lo que hoy se ve, unas 600 salas entre celdas, bodegas, refectorios, una farmacia y canales de riego tallados en la piedra. En la iglesia de la Dormición están los frescos del siglo XII, con uno de los pocos retratos de Tamar hechos en vida.
Sigue siendo monasterio, con unos pocos monjes, así que hay zonas cerradas. La visita es de hora y media, casi toda por escaleras y túneles estrechos: no es para quien sufra de rodillas o de claustrofobia, aunque hay rutas que evitan los pasadizos. En verano pega el sol en la pared desde media mañana; vamos cuanto antes.
Carretera 16KM 0 Horas y 20 Minutos
Fortaleza de Khertvisi
Donde el río Paravani se junta con el Mtkvari, camino de Vardzia, hay un castillo encaramado en un peñasco que lleva ahí, de una forma u otra, desde el siglo II antes de Cristo; la leyenda dice que lo destruyó Alejandro Magno, que nunca pasó por aquí. Las murallas y torres que se ven son de los siglos X al XIV, con una iglesia de 985 dentro. Khertvisi vigilaba el camino entre Georgia y el imperio otomano, y cambió de manos tantas veces como la región.
Es una parada de 20 minutos, con subida corta y empinada hasta las torres para quien quiera la vista del valle. Hay un túnel secreto que bajaba al río, hoy cerrado.
Carretera 47KM 0 Horas y 50 Minutos
Fortaleza de Rabati, en Akhaltsikhe
Una fortaleza del siglo IX que fue durante 250 años otomana, con su mezquita de 1578, su madrasa y sus baños, y que en 2012 el gobierno reconstruyó entera en un año: piedra nueva, jardines, fuentes, un hotel dentro y hasta una piscina. El resultado es discutido. A nosotros Rabati nos parece un buen sitio para entender Samtskhe-Javakheti, la región donde georgianos, armenios, turcos y judíos han vivido mezclados, y el museo de la ciudadela lo cuenta bien. A diez minutos a pie está la sinagoga de Akhaltsikhe, de 1863, que sigue abierta.
Hora y cuarto. Si te gustan las ruinas de verdad, aquí no las vas a encontrar; si te gusta subir a las torres y mirar el valle, sí. Es la parada lógica antes de Vardzia, a 60 km.
Carretera 176KM 3 Horas y 15 Minutos
10º Día - Kutaisi - Bagrati - Motsameta - Gelati - Nikortminda-Kutaisi-Kutaisi
Día alrededor de Kutaisi: la catedral de Bagrati, el monasterio de Motsameta sobre el cañón del Tskaltsitela, Gelati y, ya en Racha, la iglesia de Nikortsminda, del siglo XI, con sus relieves. Vuelta a Kutaisi para dormir.11º Día - Kutaisi - Sataplia - Cueva de Prometeus - Kutaisi
Carretera total del día - 58KM 1 Horas y 26 Minutos Por la mañana, Sataplia; por la tarde, la cueva de Prometeo. En total, 58 km. Carretera 12KM 0 Horas y 20 MinutosSataplia
Huellas de dinosaurio a 10 km de Kutaisi: unas doscientas, de hace 120 millones de años, en una losa de caliza bajo un pabellón, de las pocas del mundo donde se ven juntas pisadas de carnívoros y de herbívoros. Es la razón por la que existe la reserva de Sataplia, que significa "lugar de miel" por las colmenas silvestres que había en sus rocas. Lo demás es un bosque de Cólquida, el bosque húmedo que cubría toda esta costa antes de los humanos, una cueva de 300 metros con estalactitas iluminadas y, al final, un mirador de suelo de cristal sobre Kutaisi.
Hora y media. Con niños funciona muy bien, sobre todo por los dinosaurios de plástico a tamaño real que hay entre los árboles, que a los adultos les sobran y a ellos no.
Cueva de Prometeo
Dentro hace 14 grados todo el año, así que en verano se agradece y en invierno también: llévate una chaqueta. La cueva de Prometeo está en Kumistavi, a 20 km de Kutaisi, junto al balneario de Tskaltubo. Se descubrió en 1984 y se abrió al público en 2011 con un recorrido de algo más de un kilómetro por seis salas, de las 22 que tiene, con pasarelas de hormigón y luces de colores que a unos les gustan y a otros no. El nombre es por el titán que, según los griegos, acabó encadenado en estas montañas; los georgianos lo llaman Amirani.
La visita lleva una hora larga. Al final, si el río subterráneo lleva agua suficiente, se puede salir en barca por un tramo de unos 300 metros, que se paga aparte; cuando el nivel baja, se sale andando. El suelo está húmedo y resbala, mejor calzado cerrado.
12º Día - Kutaisi - Okatse - Martvili - Kutaisi
Carretera total del día - 130KM 2 Horas y 40 Minutos Por la mañana, el cañón de Okatse; por la tarde, el cañón de Martvili. En total, 130 km. Carretera 50KM 1 Horas y 5 MinutosCañón de Okatse
Si tienes vértigo, lee esto antes. El cañón de Okatse, ya en Imereti, no se visita desde el agua sino desde arriba: una pasarela metálica de 700 metros clavada en la pared del desfiladero, a unos 50 metros sobre el río, con suelo de rejilla que deja ver el fondo, y una plataforma final que sobresale unos metros sobre el vacío. Desde el aparcamiento del pueblo de Gordi hay 2,5 km por el bosque del antiguo parque de los Dadiani hasta el inicio de la pasarela; se hacen a pie o en los 4x4 de los vecinos, que cobran aparte [DATO: precio del 4x4 en 2026].
Dos horas en total. Solemos ir andando y volver en 4x4 si el grupo lo prefiere.
Cañón de Martvili
El agua del río Abasha es de un turquesa que parece retocado. No lo está: es el cañón de Martvili, en Samegrelo, a tres horas y cuarto de Mestia y el más visitado del oeste de Georgia. Tiene dos tramos. En el de arriba se da una vuelta en barca de unos quince minutos entre paredes de 20 a 40 metros; en el de abajo hay pasarelas y una cascada. Era el lugar de baño de los príncipes Dadiani, que tenían el palacio en Zugdidi. Desde que lo acondicionaron en 2016 hay taquilla, aparcamiento y bastante gente; los fines de semana de julio y agosto se hace cola para las barcas [DATO: precio de entrada y de la barca en 2026]. Hacemos la barca nada más llegar y luego las pasarelas, media hora sin prisa. Si el río baja crecido tras las lluvias, las barcas no salen y el agua pierde el color; ese día cambiamos el orden con Okatse.
13º Día - Kutaisi - Parque dendrológico - Batumi
Carretera total del día - 165KM 2 Horas y 50 Minutos El parque dendrológico de Shekvetili y Batumi. Son 165 km; salimos pronto para no ir con prisa. Carretera 115KM 2 Horas y 0 MinutosParque dendrológico de Shekvetili
Los árboles de este parque llegaron por mar. Son ejemplares de cien y doscientos años, tulíperos, magnolias, eucaliptos, que Bidzina Ivanishvili, el hombre más rico de Georgia, compró por todo el país y trasladó en barcaza hasta la costa de Guria; hay un documental, "Taming the Garden", que lo cuenta y que no deja bien al dueño. El parque de Shekvetili abrió en 2020: 60 hectáreas junto a la playa, más de 200 especies, lagos, un bosque de bambú y, en el centro, el árbol más grande, que se ve desde la carretera.
Es gratis, está impecable y en verano hay colas los fines de semana. Una hora larga paseando; cerca están las playas de arena negra magnética de Ureki, que la gente de la zona usa como balneario.
Batumi
Batumi es otra Georgia: subtropical, húmeda, con palmeras, casinos y torres de cristal junto a casas de finales del XIX, a 20 km de Turquía. Es la capital de Adjaria y el puerto de siempre del país. Lo que se hace es pasear: el bulevar que bordea el mar desde 1881, hoy de 7 km, la plaza Piazza del casco viejo, con sus terrazas de aire italiano, y, al final del paseo, Ali y Nino, las dos figuras de acero de ocho metros que se mueven y se atraviesan cada diez minutos, obra de Tamara Kvesitadze. Dos cosas que no te cuentan los folletos: llueve mucho, incluso en verano, y en julio y agosto la ciudad se llena hasta arriba. A cambio, se come bien: el khachapuri adjaro, el barco de pan con queso, mantequilla y un huevo crudo encima, nació aquí y aquí se hace mejor que en ningún sitio.14º Día - Batumi y sus alrededores
Carretera total del día - 27KM 0 Horas y 50 Minutos Hoy el coche es solo el medio: 27 km para llegar hasta el museo Etnográfico Borjgalo y la fortaleza de Gonio. Carretera 6KM 0 Horas y 15 MinutosMuseo Etnográfico Borjgalo
No es un museo al uso. Borjgalo lo hizo con sus manos Kemal Turmanidze, un escultor de la zona, y lo abrió en 2016 en las afueras de Batumi, cerca del aeropuerto: maquetas y figuras de madera a tamaño casi real que enseñan cómo se vivía en los pueblos de Adjaria hace cien años, la casa, el molino, la fragua, la boda, el apicultor. Muchas piezas se mueven o tienen sonido, y el propio Kemal o su familia suelen estar por allí.
Funciona muy bien con niños y con quien ya está cansado de iglesias. Una hora. Está en una calle de barrio sin nada alrededor, así que no esperes cafetería.
Fortaleza de Gonio
A 15 km al sur de Batumi, casi en la frontera turca, los romanos levantaron en el siglo I el campamento de Apsaros para vigilar la costa, y las murallas siguen en pie: un rectángulo de casi 900 metros de perímetro con 18 torres de las 22 que tuvo. Luego lo usaron bizantinos y otomanos, que lo llamaron Gonio. Dentro hay un museo pequeño con lo que han sacado las excavaciones, restos de termas romanas y una tumba que la tradición atribuye al apóstol Matías, el que sustituyó a Judas. Sin pruebas, pero la gente viene a rezar.
Es una parada de 45 minutos, llana y sin sombra; en verano conviene gorra. Si queda tiempo, la playa de Gonio está al lado y es de las más tranquilas de la zona.