— Itinerario —

Ruta del vino y fortalezas

8 días Batumi (BUS)

El vino aquí no es el de Kajetia sino el de Imereti: Baia's Wine, una bodega familiar de Obcha que hace vino en qvevri con uvas tsolikouri y tsitska y que lleva años en las listas de los sumilleres. Es la parada del tercer día, el más largo, 336 km, que sigue por Borjomi hasta Akhaltsikhe. Después, las fortalezas: el castillo de Rabati esa tarde, y al día siguiente Vardzia, la ciudad excavada de la reina Tamar, y Khertvisi, con llegada a Tbilisi. Dos noches en la capital, con un día a pie, y la vuelta al oeste por Jvari y Svetitskhoveli, Uplistsikhe y el museo de Stalin en Gori hasta Kutaisi.

El séptimo es Imereti otra vez, Bagrati, Gelati y la cueva de Prometeo, con llegada a Batumi, y el octavo el traslado al aeropuerto. El primer día completo había sido la costa, con Gonio y el museo Borjgalo. Cuatro hoteles y un ritmo medio: dos días largos, el resto por debajo de cinco horas.

Itinerario

1º Día - Traslado del aeropuerto de Batumi a Batumi

Llegada. Alguien del equipo te espera en el aeropuerto con un cartel; el resto del día es tuyo.

2º Día - Batumi y sus alrededores

Carretera total del día - 27KM 0 Horas y 50 Minutos Por la mañana, el museo Etnográfico Borjgalo; por la tarde, la fortaleza de Gonio. En total, 27 km. Carretera 6KM 0 Horas y 15 Minutos

Museo Etnográfico Borjgalo

Museo Etnográfico Borjgalo No es un museo al uso. Borjgalo lo hizo con sus manos Kemal Turmanidze, un escultor de la zona, y lo abrió en 2016 en las afueras de Batumi, cerca del aeropuerto: maquetas y figuras de madera a tamaño casi real que enseñan cómo se vivía en los pueblos de Adjaria hace cien años, la casa, el molino, la fragua, la boda, el apicultor. Muchas piezas se mueven o tienen sonido, y el propio Kemal o su familia suelen estar por allí. Funciona muy bien con niños y con quien ya está cansado de iglesias. Una hora. Está en una calle de barrio sin nada alrededor, así que no esperes cafetería.

Fortaleza de Gonio

Fortaleza de Gonio A 15 km al sur de Batumi, casi en la frontera turca, los romanos levantaron en el siglo I el campamento de Apsaros para vigilar la costa, y las murallas siguen en pie: un rectángulo de casi 900 metros de perímetro con 18 torres de las 22 que tuvo. Luego lo usaron bizantinos y otomanos, que lo llamaron Gonio. Dentro hay un museo pequeño con lo que han sacado las excavaciones, restos de termas romanas y una tumba que la tradición atribuye al apóstol Matías, el que sustituyó a Judas. Sin pruebas, pero la gente viene a rezar. Es una parada de 45 minutos, llana y sin sombra; en verano conviene gorra. Si queda tiempo, la playa de Gonio está al lado y es de las más tranquilas de la zona.

3º Día - Batumi - Bodega - Bordjomi - Akhaltsikhe

Carretera total del día - 336KM 6 Horas y 14 Minutos Hoy el coche es solo el medio: 336 km para llegar hasta la bodega Baia's Wine y Borjomi. Carretera 173KM 2 Horas y 52 Minutos

Bodega Baia's Wine

Bodega Baia's Wine Baia Abuladze empezó a hacer vino en la casa de sus abuelos, en el pueblo de Obcha, en Imereti, con poco más de veinte años, y hoy su nombre sale en las cartas de vinos naturales de medio mundo. Lo hace como se ha hecho siempre aquí: uvas de la zona, tsolikouri, tsitska, krakhuna y otskhanuri sapere, fermentadas en qvevri, las tinajas enterradas, sin añadir nada. La bodega sigue siendo la casa familiar, con su madre y su hermana en la cocina y los perros en el patio. La visita es una comida: se cata en la mesa, con lo que hayan cocinado ese día, y dura hora y media o dos horas según cómo vaya la conversación. Es de las paradas que más gustan de todo el viaje, y lo decimos con datos: la gente escribe después preguntando dónde comprar el vino.  

Borjomi

Borjomi El agua con gas que se bebe en toda la antigua Unión Soviética sale de aquí, y se embotella desde 1890. Borjomi fue el balneario de los Romanov, que se construyeron un palacio en Likani, a la entrada del pueblo, y de eso queda un aire de ciudad de aguas de otra época: villas de madera, un parque central de 1850 con el manantial donde cualquiera llena su botella (sale tibia, salada y con gas, y no a todo el mundo le gusta) y un teleférico que sube a un mirador con noria. Una hora para el parque y el manantial; para los que caminan, desde el fondo del parque sale el sendero de 3 km a las piscinas de azufre en el bosque. El pueblo es la puerta del parque nacional de Borjomi-Kharagauli y la última parada con tiendas y bancos antes de Vardzia.  

4º Día - Akhaltsikhe - Vardzia - Khertvisi - Tbilisi

Carretera total del día - 287KM 5 Horas y 30 Minutos 287 km y 5 horas y 30 minutos de coche en total. Paradas del día: Vardzia y la fortaleza de Khertvisi. Carretera 60KM 1 Horas y 20 Minutos

Vardzia

Vardzia Una pared de roca de 500 metros de largo agujereada en 19 pisos: eso es Vardzia, la ciudad-monasterio que la reina Tamar terminó hacia 1185 en el valle del Mtkvari, a 60 km de Akhaltsikhe. Llegó a tener miles de estancias; el terremoto de 1283 se llevó la fachada entera y dejó al aire lo que hoy se ve, unas 600 salas entre celdas, bodegas, refectorios, una farmacia y canales de riego tallados en la piedra. En la iglesia de la Dormición están los frescos del siglo XII, con uno de los pocos retratos de Tamar hechos en vida. Sigue siendo monasterio, con unos pocos monjes, así que hay zonas cerradas. La visita es de hora y media, casi toda por escaleras y túneles estrechos: no es para quien sufra de rodillas o de claustrofobia, aunque hay rutas que evitan los pasadizos. En verano pega el sol en la pared desde media mañana; vamos cuanto antes.

Fortaleza de Khertvisi

Fortaleza de Khertvisi Donde el río Paravani se junta con el Mtkvari, camino de Vardzia, hay un castillo encaramado en un peñasco que lleva ahí, de una forma u otra, desde el siglo II antes de Cristo; la leyenda dice que lo destruyó Alejandro Magno, que nunca pasó por aquí. Las murallas y torres que se ven son de los siglos X al XIV, con una iglesia de 985 dentro. Khertvisi vigilaba el camino entre Georgia y el imperio otomano, y cambió de manos tantas veces como la región. Es una parada de 20 minutos, con subida corta y empinada hasta las torres para quien quiera la vista del valle. Hay un túnel secreto que bajaba al río, hoy cerrado.

5º Día - Tbilisi - Visita guiada en español

Sin carretera Lo de hoy: la avenida Rustaveli, la plaza de Metekhi, la fortaleza Narikala, Abanotubani y Anchiskhati; comemos por el camino.

Avenida Rustaveli

Avenida Rustaveli Kilómetro y medio de plátanos de sombra entre la plaza de la Libertad y la plaza Rustaveli. Es la calle donde Tbilisi se da importancia: el Parlamento, la Ópera de aire morisco de 1896, el teatro Rustaveli, la iglesia de Kashueti, el Museo Nacional y los antiguos hoteles de principios del siglo XX. Lleva el nombre de Shota Rustaveli, el poeta del siglo XII que escribió "El caballero en la piel de pantera", el libro que cualquier georgiano sabe citar. Se recorre andando en media hora larga, o en dos paradas de metro si aprieta el calor. Delante del Parlamento hay una placa que conviene parar a leer: el 9 de abril de 1989 el ejército soviético disolvió aquí una manifestación y murieron veintiuna personas, casi todas mujeres. Ese día pesa todavía en la política del país.  

Plaza de Metekhi

Plaza de Metekhi El rey a caballo que mira la ciudad desde el acantilado es Vakhtang Gorgasali, el fundador de Tbilisi según la tradición; la estatua es de 1967. A su lado, la iglesia de Metekhi, de finales del siglo XIII, construida por Demetrio II sobre otra del siglo V. Aquí estuvo el palacio real durante siglos, y en el XIX y en tiempos soviéticos el edificio fue cárcel: Gorki pasó por ella. Luego fue teatro y en 1988 volvió a ser iglesia. Venimos aquí por la vista, que es la mejor de la ciudad baja: los baños de azufre justo debajo, Narikala enfrente y el río pasando entre los dos. Es una parada de quince minutos que casi siempre se alarga por las fotos.  

Fortaleza Narikala

Fortaleza Narikala Subimos en el teleférico que sale del parque Rike y cruza el río en dos minutos; vale lo mismo que un billete de metro y se paga con la misma tarjeta. Arriba está Narikala, o lo que queda de ella: la fundaron los persas en el siglo IV, la ampliaron los árabes en el VIII y los georgianos en el XII, y en 1827 una explosión del polvorín se llevó buena parte de los muros. La iglesia de San Nicolás, dentro, es de 1997 sobre cimientos medievales. La razón de subir no son las piedras sino la vista: el casco viejo entero, las cúpulas de los baños, el río y Metekhi enfrente. Ojo, que las murallas no tienen barandilla y la roca está pulida de tanto pie. Desde aquí se baja andando por el barrio de Betlemi hasta los baños, y por el camino se pasa junto a la Madre de Georgia, la estatua de aluminio de 1958 que vigila la ciudad con una copa en una mano y una espada en la otra.  

Abanotubani

Abanotubani Tbilisi quiere decir "lugar cálido", y el calor sale de aquí. Abanotubani es el barrio de los baños de azufre, en la orilla derecha del Mtkvari, justo debajo de Narikala: unas cúpulas de ladrillo a ras de suelo con los baños debajo, y el agua que brota sola a 37-40 grados y huele a huevo. La leyenda dice que el rey Vakhtang Gorgasali fundó la ciudad en el siglo V al ver que un faisán herido se curaba en estas aguas. Pushkin se bañó aquí en 1829 y dejó escrito que no había visto nada igual. Se puede pasear y mirar, pero lo que merece la pena es entrar: una sala privada con bañera de agua caliente y, si quieres, un frotado con guante de crin que te deja como nuevo. Hace falta reservar en temporada alta, y hay que llevar bañador y toalla o alquilarlos. La fachada de azulejos azules es la del baño Orbeliani; los demás son más sobrios por fuera.  

Anchiskhati

Anchiskhati Es la iglesia más antigua que sigue en pie en Tbilisi, y no lo parece: una basílica pequeña de tres naves, de piedra sin adornos, escondida en una calle del casco viejo. La levantó el rey Dachi, hijo de Vakhtang Gorgasali, hacia el año 530. El nombre viene del icono de Cristo de Ancha, que llegó aquí en 1664 desde una zona que hoy es Turquía y que ahora está en el Museo de Arte. El campanario de ladrillo, de 1675, es lo que se ve desde la calle. Si cae en domingo por la mañana, entramos con la misa: el coro de Anchiskhati canta polifonía georgiana como se cantaba hace siglos, y es de lo que más recuerda la gente del viaje. El resto de días está casi vacía y se ve en diez minutos. Hay pañuelos en la entrada para las mujeres.  

6º Día - Tbilisi - Mtskheta - Uplistsikhe - Gori - Kutaisi

Carretera total del día - 267KM 4 Horas y 44 Minutos Primero Jvari, después Svetitskhoveli, Uplistsikhe y el museo de Stalin. 267 km, 4 horas y 44 minutos; comemos por el camino. Carretera 25KM 0 Horas y 36 Minutos

Jvari, el Monasterio de la Cruz

Jvari, el Monasterio de la Cruz Desde la carretera de Tbilisi se ve una iglesia pequeña en lo alto de un cerro pelado, encima de Mtskheta. Es Jvari, "la cruz", y está ahí porque, según la tradición, en el siglo IV santa Nino plantó en ese punto una cruz de madera cuando convirtió a Georgia. La iglesia actual se construyó entre 586 y 605 y sirvió de modelo para muchas otras del país: planta de cruz con cuatro ábsides y una cúpula en el centro, sin casi decoración. Es Patrimonio de la UNESCO junto con Mtskheta. Lo que uno recuerda es la vista: abajo se juntan el Aragvi y el Mtkvari, cada uno de un color, y en medio la catedral de Svetitskhoveli. Lérmontov situó aquí su poema "Mtsyri". Casi siempre hace viento, así que una chaqueta no sobra ni en julio. Veinte minutos, media hora si el día está claro. Carretera 13KM 0 Horas y 18 Minutos

Svetitskhoveli

Svetitskhoveli Para un georgiano esta es la catedral, sin más. Está en Mtskheta, la capital antigua, a 20 km de Tbilisi, y la actual se levantó entre 1010 y 1029 sobre la iglesia del siglo IV del rey Mirian, el que convirtió al país al cristianismo. Debajo, según la tradición, está enterrada la túnica de Cristo: la trajo de Jerusalén un judío de Mtskheta, su hermana Sidonia murió abrazada a ella y la enterraron juntas; del lugar creció un cedro, y de su tronco salió la columna que da nombre al templo, "la columna que da vida". Aquí se coronaban y se enterraban los reyes; las losas de Vakhtang Gorgasali y de Erekle II están en el suelo. Es Patrimonio de la UNESCO desde 1994 y en fin de semana se encadenan las bodas, así que a veces toca esperar a la puerta. Pañuelo para las mujeres y hombros tapados para todos. Media hora dentro, otra en las callejuelas de alrededor, que viven del turismo pero conservan el aire de pueblo. Carretera 61KM 1 Horas y 5 Minutos

Uplistsikhe

Uplistsikhe Una ciudad entera excavada en la roca, a 10 km de Gori y sobre el río Mtkvari. En Uplistsikhe vivió gente desde el primer milenio antes de Cristo hasta la Edad Media: primero fue un centro pagano, luego cristiano, y siempre un punto de paso de las caravanas. Quedan calles talladas, una sala con el techo imitando vigas de madera (la llaman "sala de la reina Tamar"), lagares de vino, un túnel que baja al río y una iglesia de ladrillo del siglo X plantada encima de todo. Los mongoles la vaciaron en el siglo XIII y no se recuperó. Un consejo: en verano no hay sombra y la roca quema, así que mejor a primera hora o al final del día, y con calzado que agarre, porque la piedra pulida resbala. Con una hora da para subir hasta la iglesia y ver el río desde arriba. Carretera 14KM 0 Horas y 20 Minutos

Museo de Stalin

Museo de Stalin Gori es la ciudad donde nació Iósif Dzhugashvili en 1878, y el museo que le dedicaron en 1957 sigue abierto casi como entonces. Son tres cosas: la casita de madera donde nació, protegida bajo un templete de columnas; el edificio principal, un palacio de estilo soviético con sus objetos personales, fotos, regalos de jefes de Estado y una de las copias en bronce de su máscara mortuoria; y el vagón blindado en el que viajó a Yalta y a Potsdam, porque no le gustaba volar. Lo decimos claro: el museo cuenta la versión amable. Hay una sala pequeña sobre la represión, añadida tarde, y poco más. Nosotros contamos el resto por el camino, y la visita, de una hora, suele terminar en una conversación larga en el coche. Carretera 154KM 2 Horas y 25 Minutos

7º Día - Kutaisi - Bagrati - Gelati - Promete - Batumi

Carretera total del día - 197KM 3 Horas y 52 Minutos Salimos después del desayuno. En el programa, el mercado de Kutaisi, la catedral de Bagrati, la academia de Gelati y la cueva de Prometeo; 197 km repartidos en tramos. Carretera 0KM 0 Horas y 0 Minutos

Mercado de Kutaisi

Mercado de Kutaisi El mercado central de Kutaisi, a dos pasos del puente Blanco, es la mejor clase de cocina georgiana que se puede dar en 45 minutos. Lo que hay que probar: el sulguni y el queso imeretio fresco, que es el que va dentro del khachapuri; la ajika, la pasta de guindilla de la zona; el khmeli-suneli, la mezcla de especias que lleva medio recetario del país; el tklapi, láminas de fruta seca que parecen cuero; churchkhela colgando por todas partes y, en otoño, caquis y granadas a montones. Las vendedoras dan a probar y no se enfadan si no compras. Los precios son de verdad, no de turista, así que si quieres llevarte especias o miel, este es el sitio. Fuera, en la plaza, la fuente de la Cólquida, con las copias doradas de las piezas de oro de hace 3.000 años que se encontraron por aquí. Carretera 2KM 0 Horas y 9 Minutos

Catedral de Bagrati

Catedral de Bagrati Se ve desde media Kutaisi, así que llegas sabiendo ya lo que es. Lo que no se ve desde abajo es la polémica: Bagrat III la consagró en 1003, los otomanos la volaron en 1692 y estuvo tres siglos en ruinas hasta que en 2012 la reconstruyeron entera, con hormigón y un ascensor de cristal pegado a un lateral. La UNESCO la sacó de la lista en 2017 por eso. Hay quien la ve como un pegote. A nosotros nos sigue gustando, sobre todo por el sitio: la terraza tiene la mejor vista de la ciudad y del valle del Rioni. Diez minutos de cuesta desde el centro y una vuelta entera al edificio para encontrar los relieves originales que quedan en los muros. Carretera 10KM 0 Horas y 20 Minutos

Academia de Gelati

Academia de Gelati David el Constructor pidió que lo enterraran en el suelo de la puerta sur, para que todo el que entrara le pisara la tumba. Ahí sigue desde 1125, y el monasterio de Gelati, que él fundó en 1106, fue durante siglos la gran escuela del reino: en su academia se traducía y copiaba filosofía griega cuando Georgia miraba a Bizancio. Patrimonio de la UNESCO desde 1994 y, a diferencia de Bagrati, sigue en la lista. Nada más entrar en la iglesia principal, el mosaico de la Virgen del ábside, del siglo XII; después, frescos por todas las paredes, de distintos siglos. Dedicamos casi una hora entre la iglesia, la tumba, la academia (una sala alargada con bancos de piedra) y la iglesia de San Jorge. Las cúpulas han estado años en obras por goteras [VERIFICAR: estado de la restauración del tejado en 2026]. Carretera 29KM 0 Horas y 41 Minutos

Cueva de Prometeo

Cueva de Prometeo Dentro hace 14 grados todo el año, así que en verano se agradece y en invierno también: llévate una chaqueta. La cueva de Prometeo está en Kumistavi, a 20 km de Kutaisi, junto al balneario de Tskaltubo. Se descubrió en 1984 y se abrió al público en 2011 con un recorrido de algo más de un kilómetro por seis salas, de las 22 que tiene, con pasarelas de hormigón y luces de colores que a unos les gustan y a otros no. El nombre es por el titán que, según los griegos, acabó encadenado en estas montañas; los georgianos lo llaman Amirani. La visita lleva una hora larga. Al final, si el río subterráneo lleva agua suficiente, se puede salir en barca por un tramo de unos 300 metros, que se paga aparte; cuando el nivel baja, se sale andando. El suelo está húmedo y resbala, mejor calzado cerrado. Carretera 156KM 2 Horas y 42 Minutos

8º Día - Traslado de Batumi al aeropuerto de Batumi

Último día: traslado al aeropuerto con el margen que pida tu vuelo. Carretera 6KM 0 Horas y 15 Minutos