Gonio: el campamento romano de Apsaros, a 12 km de Batumi y 4 de Turquía
La carretera de Batumi a la frontera turca pasa por Gonio entre bloques de apartamentos y hoteles, y de pronto, a la derecha, una muralla romana con torres cuadradas y una puerta: adentro, un prado con cimientos, cipreses y ruinas, y un silencio que no pega con lo de fuera. Es la fortaleza de Gonio, la antigua Apsaros, el campamento que Roma puso aquí en el siglo I para vigilar la costa oriental del Mar Negro y la entrada al Cáucaso: Arriano, el gobernador de Capadocia, la visitó en el año 131 y dejó escrito que había cinco cohortes, que la paga llegaba y que hacía falta reparar el foso. Es el yacimiento romano mejor conservado de Georgia y de bastante más allá.
Lo que hay dentro
El recinto es un rectángulo de unos 195 por 245 metros, 900 de perímetro, con 18 torres en pie de las 22 que tuvo y cuatro puertas, el modelo de cualquier campamento romano; las murallas que se ven son en buena parte bizantinas y otomanas, levantadas sobre las romanas. Dentro, las excavaciones han sacado los baños, con sus piscinas y el sistema de calefacción, el pretorio con un mosaico, un acueducto y calles, todo a ras de suelo, con pasarelas y carteles. En un rincón, bajo un túmulo de piedras con una cruz, la tumba que desde la Edad Media se atribuye al apóstol Matías, el que sustituyó a Judas, que según la tradición predicó y murió en esta costa; no hay prueba, no se ha excavado por respeto, y los peregrinos dejan velas. Y un museo de dos salas con cerámica, monedas, vidrios y las copias del tesoro de oro de Gonio, del siglo II, cuyo original está en el museo de Batumi.
Lo que vino después
Bizancio heredó el fuerte, Justiniano lo reforzó, los reyes georgianos lo tuvieron en la Edad Media y en 1547 lo tomaron los otomanos, que lo guarnecieron hasta que en 1878, tras la guerra ruso-turca, pasó a Rusia con todo Adjara; de los otomanos son las torres más altas y el nombre, Gonio. Luego fue cuartel y después nada, hasta que en los años sesenta empezaron las excavaciones.
Cómo encajarla
Está a 12 km al sur de Batumi, en la carretera de Sarpi: marshrutka desde la ciudad en media hora, unos lari, o taxi; la entrada cuesta unos lari y abre a diario. Una hora, hora y media con el museo. La playa de Gonio está cruzando la carretera, de guijarros, más limpia y tranquila que la de Batumi, y a 4 km está Sarpi, el pueblo partido por la frontera, con la mezquita de madera y la cala. Lo lógico es la fortaleza por la mañana, baño después y, si hay tiempo, Sarpi o el jardín botánico de Batumi a la vuelta.
Preguntas frecuentes
¿Está enterrado aquí San Matías?
Es una tradición desde la Edad Media, sin prueba arqueológica; la tumba no se ha excavado y se respeta como lugar de oración. Lo que sí es seguro es el campamento romano que hay alrededor.
¿Cuánto cuesta y cuánto se tarda?
Unos lari de entrada, que incluyen el museo; abre todos los días. Una hora para recorrer el recinto y hora y media con el museo y la tumba. Hay sombra de cipreses y bancos.
¿Se combina con la playa?
Sí, la playa de Gonio está al otro lado de la carretera, con guijarros y agua más clara que en Batumi, y Kvariati y Sarpi, con sus calas, están a 2 y 4 km. Fortaleza por la mañana y mar por la tarde.