El glaciar Chalaadi: hora y media de bosque y morrena hasta tocar el hielo, desde Mestia

Casi todos los glaciares de Svanetia exigen un día entero y piernas; el Chalaadi se deja ver en una mañana. Baja del macizo del Ushba por un valle lateral del Mestiachala, al norte de Mestia, y su lengua termina a unos 2.000 metros, entre bosque, lo bastante bajo para que se llegue andando desde un puente sin cuerda, crampones ni guía. El frente es un muro de hielo gris, sucio de piedras, con vetas azules donde se ha roto hace poco, y de debajo sale el río, turbio y frío, con un ruido que se oye antes de ver nada. Se puede tocar, aunque no conviene quedarse debajo.

Frente de un glaciar con hielo gris y azul y morrena de piedras, en el Cáucaso
El frente del glaciar Chalaadi, donde el hielo termina entre la morrena y nace el río.

La ruta

Desde Mestia, una pista sube 8 km por el valle del Mestiachala hasta un puente colgante sobre el río; en taxi, veinte minutos y unos lari con espera, o a pie, hora y media de pista llana con el río al lado. Pasado el puente, el sendero, marcado con pintura, se mete en un bosque de abetos y abedules, sube suave durante media hora, sale a un claro con vistas al valle y entra en la morrena: piedras grandes, sueltas, con hitos, media hora más de pisar con cuidado hasta el hielo. Tres kilómetros y unos 300 metros de desnivel desde el puente, hora y media subiendo y una bajando; desde el pueblo, tres horas por sentido. Hay que volver por el mismo camino. Con niños que anden bien, sin problema hasta la morrena; el último tramo, con cuidado.

Lo que hay que saber

El glaciar retrocede varios metros al año, y en 2019 una bolsa de agua que se formó bajo el hielo reventó de golpe y bajó por el valle arrasando la central hidroeléctrica nueva y la pista; se reconstruyó todo, pero el valle muestra todavía las cicatrices y conviene no bañarse en el río ni acampar junto a él. Junto al hielo hace frío aunque en Mestia haga calor: chaqueta, botas con suela, agua y comida, porque en el camino no hay nada. De junio a octubre; en mayo quedan neveros en el bosque y en invierno la pista se cierra.

Sendero de bosque de coníferas hacia las montañas de Svanetia
El sendero por el bosque de abetos entre el puente del Mestiachala y la morrena.

Cómo encajarlo

Es la excursión de medio día o de día entero desde Mestia, para el primer día, antes del trek a Ushguli, o para el último; por la tarde queda tiempo para el museo o para subir a Hatsvali. Los guías del pueblo lo ofrecen, pero no hacen falta; sí, en cambio, un kubdari, el pan relleno de carne de Svanetia, para comer en la morrena.

Preguntas frecuentes

¿Hace falta guía?

No: el sendero está marcado y no se pierde, y la morrena tiene hitos. Un guía aporta las historias del valle y la seguridad en el último tramo, por unos lari, pero la mayoría va sin él.

¿Se puede tocar el hielo?

Se llega hasta él y se toca, pero no conviene meterse debajo ni dentro de las grietas: caen bloques sin aviso, sobre todo por la tarde con calor. Mira desde la morrena y acércate un momento.

¿Cómo se llega a Mestia?

En avioneta desde Natakhtari, el aeródromo de Tbilisi, o desde Kutaisi, con Vanilla Sky, si el tiempo lo permite; por carretera, tres horas en marshrutka desde Zugdidi, o nueve desde Tbilisi en coche.