Ushguli: las cuatro aldeas de torres bajo el Shkhara, qué es verdad de lo que se cuenta, la iglesia de Lamaria, el glaciar y cómo llegar desde Mestia

La pista desde Mestia tarda dos o tres horas en hacer 46 km, con el río Enguri abajo y las torres de los pueblos de Kala asomando entre los nogales, y al final del valle, cuando parece que ya no cabe nada más, aparecen cuatro grupos de casas de piedra con torres y, detrás, cerrándolo todo, la pared blanca del Shkhara, de 5.193 metros, la montaña más alta de Georgia. Eso es Ushguli, cuatro aldeas a 2.100 metros donde viven unas doscientas personas con nieve de noviembre a abril, con las vacas en las calles de barro, los perros, los niños, una iglesia de mil años sobre una loma y la sensación de haber llegado al final de un país. Esta guía cuenta qué es cada aldea, cómo funcionan las torres, qué es verdad y qué es folleto de lo que se dice, qué hacer en un día o en dos y cómo llegar.

Torres medievales de Ushguli con el monte Shkhara nevado al fondo, Svanetia, Georgia
Ushguli: las torres svan de las aldeas de Chazhashi y Chvibiani y, al fondo, la pared del Shkhara, de 5.193 metros.

Las cuatro aldeas

Ushguli es una comunidad, no un pueblo: de abajo arriba, Murkmeli, la primera al llegar, con pocas torres; Chazhashi, en la loma del centro sobre el río, la mejor conservada, con una docena de torres apiñadas, casas de piedra sin cambios y el museo, que es la que está en la lista de la UNESCO desde 1996 como parte del paisaje cultural de la Alta Svanetia; Chvibiani, enfrente, donde están la mayoría de las guesthouses y los cafés; y Zhibiani, la más alta, con la iglesia de Lamaria encima y el camino al glaciar. Están a diez minutos andando unas de otras, por calles de barro y piedra que las vacas comparten, y se recorren en una tarde, con las torres cambiando de color con la luz.

Las torres

Las torres svan, las koshki, son de los siglos IX al XIII, de piedra con mortero de cal, de cuatro o cinco pisos y hasta 25 metros, estrechándose hacia arriba, con troneras y un remate de arcos; cada familia tenía la suya junto a la casa, y servían para defenderse de los vecinos y de las vendettas, que aquí duraban generaciones, para guardar el grano y para refugiarse de los aludes, que son el peligro de verdad en Ushguli. Se entra por una escalera de mano por el primer piso y se sube por el interior por troncos con muescas; en Chazhashi hay varias abiertas, una con el museo etnográfico de iconos de plata y objetos de los siglos X al XII sacados de las iglesias de la zona, que se enseña con la llave de un vecino. Lo de que se construyeron sin mortero es falso, lo de que han resistido mil años de terremotos y nevadas es cierto.

Lamaria, el glaciar y la cultura svan

Sobre Zhibiani, en una loma con el Shkhara detrás, está la iglesia de Lamaria, la de la Virgen, de los siglos X al XII, pequeña, con muro, frescos gastados dentro y la vista que sale en todas las fotos; es la foto de Ushguli, al amanecer o al atardecer. Desde allí sale el camino al glaciar del Shkhara, 8 km valle arriba por una pista llana junto al río hasta la lengua de hielo, tres o cuatro horas ida y vuelta, con caballos de alquiler y sin pérdida; es la excursión del segundo día. Los svan hablan svan, una lengua kartveliana hermana del georgiano pero no inteligible con él, sin escritura propia, y guardan cantos polifónicos, rondas de brindis y una religión a medias entre la ortodoxia y los ritos de la montaña; las guesthouses sirven kubdari, la empanada de carne especiada, y chacha de la casa, y en las iglesias se piden permisos para entrar al vecino que tiene la llave.

Casas de piedra y torres de una aldea de Svanetia con prados verdes en verano
Chazhashi en verano: casas de piedra, torres de cal y piedra y los prados que en invierno están bajo dos metros de nieve.

Cómo llegar y cuándo

A Mestia se llega en avioneta desde Natakhtari, junto a Tiflis, o desde Kutaisi, en una hora, o en marshrutka desde Zugdidi, tres o cuatro horas de carretera de montaña; desde Mestia hay 46 km de pista hasta Ushguli que se hacen en 4x4 o en los todoterrenos compartidos que salen de la plaza por la mañana, dos o tres horas con paradas, y que de noviembre a abril se cierra con la nieve y los aludes. La alternativa es llegar andando: el trek de cuatro días de Mestia a Ushguli por Zhabeshi, Adishi e Iprali, durmiendo en guesthouses, es la caminata más conocida de Georgia y la mejor forma de entrar en Ushguli, de junio a septiembre. Se duerme en Chvibiani o Zhibiani, en casas de familia con cena y desayuno, y una noche basta para el amanecer en Lamaria y el glaciar; quien quiere unir Svanetia con el sur del país y Vardzia en un mismo viaje necesita dos semanas, porque están en extremos opuestos de Georgia.

Preguntas frecuentes

¿En qué época se puede ir?

De junio a septiembre, cuando la pista desde Mestia está abierta, el trek es posible y el glaciar se alcanza; mayo y octubre son posibles con nieve en los pasos y la pista a veces cortada. De noviembre a abril Ushguli queda aislado por la nieve y los aludes, salvo algunas semanas en que suben todoterrenos con cadenas o motos de nieve, y no es un viaje para improvisar.

¿Hay dónde dormir?

Sí, en Chvibiani y Zhibiani hay una veintena de guesthouses familiares con cena y desayuno, baño compartido o propio y calefacción de leña, y algún hotel pequeño; no hay nada de lujo y en julio y agosto se llenan, así que conviene reservar o llegar pronto. Una noche basta para el amanecer en Lamaria y el glaciar.

¿Por qué Ushguli es Patrimonio de la Humanidad?

Porque la aldea de Chazhashi, una de las cuatro, se inscribió en 1996 como la parte mejor conservada del paisaje cultural de la Alta Svanetia, con sus torres y casas medievales intactas y una forma de vida de montaña que sigue; las otras tres aldeas están protegidas como monumento nacional, pero no en la lista.