Goris: la ciudad de las agujas de piedra, base para Tatev y Khndzoresk

Después de cuatro horas de carretera desde Ereván, pasado el puerto de Vorotan, la carretera baja a un valle cerrado donde las laderas son un bosque de agujas de roca, conos y columnas de toba volcánica de color crema. En el fondo, con calles rectas y casas de piedra con tejados de teja roja, está Goris, la ciudad de Syunik, de unos 20.000 habitantes, a 1.400 metros, y la base habitual para dormir en el sur de Armenia. Casi todo el mundo pasa por aquí de camino a Tatev; vale la pena quedarse una noche y mirar la ciudad.

El viejo Goris y las cuevas

En la orilla este del río, enfrente de la ciudad, está el Goris antiguo, Kores: cientos de cuevas excavadas en las agujas de roca, donde la gente vivió hasta bien entrado el siglo XX, y casas de piedra entre ellas. Se cruza el puente y se sube por caminos de cabras; en media hora se está entre las cuevas, con la ciudad nueva abajo. Hay establos y bodegas que todavía se usan.

Goris, en Syunik, con sus agujas de roca y las casas de piedra
Goris desde la ladera del viejo Goris, con las agujas de roca y las casas de piedra con tejado de teja.

La ciudad nueva

La trazaron en los años 1870, bajo el Imperio ruso, en cuadrícula, con casas de dos plantas de basalto gris y balcones de madera, y por eso Goris no se parece a ningún otro pueblo armenio: parece una pequeña ciudad de provincias del Cáucaso ruso, con plátanos en las calles y un parque en el centro. Tiene un museo de historia local, la casa museo del escritor Axel Bakunts, nacido aquí, y restaurantes donde se come bien: el plato local es el khashlama de cordero y la bebida, el aguardiente de mora, el tuti oghi, que cada familia destila en verano. En julio hay un festival de la mora con puestos y música.

Tatev y Khndzoresk

El teleférico de Tatev sale de Halidzor, a 30 km de Goris, y cruza el cañón del Vorotan en doce minutos hasta el monasterio: 5.752 metros, récord Guinness del teleférico reversible sin paradas más largo del mundo, desde 2010. Es la excursión de medio día. La otra es Khndzoresk, a 8 km hacia la frontera, otro pueblo de cuevas abandonado en los años cincuenta, con un puente colgante de 160 metros, de 2012, que cruza el barranco entre las dos laderas.

Base para el sur

Desde Goris se sigue hacia Kapan, Meghri y la frontera de Irán, hacia Sisian y Carahunge en dirección a Ereván, o hacia Jaghatsadzor y los pueblos de alrededor. Hay hoteles y bastantes casas de huéspedes, y marshrutkas diarias desde Ereván.

Preguntas frecuentes

¿Por qué parar en Goris?

Porque es la base para el teleférico de Tatev y para Khndzoresk, porque el viejo Goris de cuevas y agujas de roca se ve en una hora de paseo y porque la ciudad del siglo XIX, con sus calles en cuadrícula y sus casas de piedra, no se parece a ninguna otra de Armenia.

¿Cómo se llega desde Ereván?

Son unos 240 km por la carretera del sur, pasando por Areni, Yeghegnadzor y el puerto de Vorotan: cuatro horas en coche. Hay marshrutkas desde la estación de Kilikia de Ereván.

¿Cuánto dura el teleférico de Tatev?

Unos doce minutos por trayecto, desde Halidzor, a 30 km de Goris, hasta el monasterio. Son 5.752 metros sobre el cañón del Vorotan. Cierra los lunes por mantenimiento y con viento fuerte.