La Fortaleza Negra de Gyumri: el fuerte redondo de basalto que el zar levantó contra los turcos y que hoy es una sala de conciertos
En la colina del oeste de Gyumri, donde la ciudad se acaba y empieza la meseta, hay un edificio que no se parece a nada de Armenia: un tambor de piedra negra de 50 metros de diámetro, con muros de cinco metros, sin ventanas y con una sola puerta, que parece un castillo y es un cañón. Es la Fortaleza Negra, Sev Berd, el fuerte de artillería que el zar Nicolás I mandó levantar en 1834 para vigilar la frontera turca, recién conquistada esta parte de Armenia, y que ha pasado de guarnición a almacén, a ruina y, desde 2016, a sala de conciertos. Es el sitio desde el que mejor se ve la ciudad, con la Madre Armenia al lado, y la explicación de por qué Gyumri existe. Esta guía cuenta la historia, el edificio, la vista y lo práctico.
Por qué está aquí
Rusia se quedó con esta parte de Armenia en 1828, tras la guerra con Persia, y con la frontera turca a 50 km necesitaba una plaza fuerte: en 1837 Nicolás I vino en persona a fundar Alexandropol, que llamó así por su mujer, y las defensas se construyeron entre 1834 y 1847, con una fortaleza grande en la colina, cuarteles y, en el punto más alto, este fuerte redondo que cubría con sus cañones la llanura del Akhurian y la carretera de Kars. Fue la base del ejército ruso en las guerras con Turquía de 1853, 1877 y 1914, cuando por aquí salieron las tropas hacia Kars y Erzurum, y después cuartel soviético, con la frontera turca cerrada al otro lado del río. El basalto negro con que se construyó es la piedra de Shirak, la misma de las casas viejas de la ciudad, y por eso es negra.
El edificio
Es un fuerte circular de los que los ingenieros rusos construían en el siglo XIX, de planta redonda para que la artillería cubriera todos los ángulos: un anillo de dos pisos de muros de basalto, con troneras hacia fuera y galerías abovedadas hacia dentro, alrededor de un patio central donde se formaba la guarnición, y una sola puerta hacia la ciudad. El terremoto de 1988, que mató a unas 25.000 personas en la región y tiró media Gyumri, lo agrietó pero no lo derribó, lo que en una ciudad de bloques de hormigón caídos se convirtió en argumento. Estuvo abandonado veinte años, y entre 2010 y 2016 se restauró como centro cultural: el patio es ahora un anfiteatro con escenario y las galerías, salas de exposición, y hay conciertos en verano, con la acústica de un cilindro de piedra.
La vista y la Madre Armenia
Al lado del fuerte está la Madre Armenia de Gyumri, una estatua de 1975 con la espada en la mano y la vista hacia Turquía, en un parque con el memorial de la Segunda Guerra Mundial, y desde la explanada se ve la ciudad entera a los pies, la meseta hasta el Aragats y, al oeste, la frontera turca y las ruinas de Ani, la capital medieval armenia, al otro lado del río Akhurian, a 40 km, en un día claro. Es el sitio del atardecer de Gyumri.
Cómo visitarla
Está a veinte minutos a pie del centro, subiendo por la avenida que sale de la plaza Vartanants hacia el oeste, o en cinco minutos de taxi; el exterior y la explanada de la Madre Armenia se ven a cualquier hora y el interior abre de día como centro cultural, con entrada pequeña y con conciertos y exposiciones que conviene mirar en el programa de la ciudad. Gyumri está a 120 km de Ereván, dos horas y media en el tren de la estación central o dos en marshrutka, y la fortaleza es la parte alta del paseo por el centro histórico de Gyumri, al que se dedica un día entero con la plaza, Kumayri y los museos.
Preguntas frecuentes
¿Se puede entrar?
Sí: desde 2016 es un centro cultural con el patio convertido en anfiteatro y las galerías en salas de exposición, abierto de día con una entrada pequeña, y con conciertos en verano; el exterior, la muralla y la explanada de la Madre Armenia se ven siempre. Si el interior está cerrado por un montaje, la vuelta por fuera y la vista compensan.
¿Por qué se llama Fortaleza Negra?
Por la piedra: el basalto negro de la meseta de Shirak, el mismo con el que se construyeron las casas de comerciantes del siglo XIX del centro de Gyumri, que por eso tiene fama de ciudad negra. Los rusos la construyeron con la piedra que había, y el color se quedó como nombre.
¿Cómo se llega a Gyumri desde Ereván?
En tren desde la estación central, dos horas y media, pasando por las faldas del Aragats, que es la forma cómoda; en marshrutka desde la estación de Kilikia, dos horas; o en coche, 120 km por la carretera del norte. Lo normal es dormir una noche en Gyumri y seguir a Georgia por Bavra o volver a Ereván.