Dónde dormir en el Cáucaso: palacios con balcón, casas de pueblo con cena incluida y un caravasar del siglo XVIII
Hay viajes en los que el hotel es donde se duerme y viajes en los que es parte de lo que se cuenta a la vuelta; en el Cáucaso suele ser lo segundo, sobre todo fuera de las capitales, donde lo normal es dormir en casa de alguien, cenar con esa familia y salir a la mañana siguiente con pan recién hecho en la mochila. En las ciudades hay de todo, de hostal a cinco estrellas, y en medio, lo mejor: hoteles pequeños en edificios con historia. Esta es la lista de lo que hay, por tipo y por país, con lo que conviene saber antes de reservar.
Hoteles con historia en las ciudades
Tbilisi y Kazbegi
En Tbilisi, los barrios de Sololaki, Vera y el casco viejo están llenos de hoteles pequeños en casas del siglo XIX con escaleras de madera, patios con parra y balcones calados, algunos de pocas habitaciones y con dueño a la vista; y los hay de diseño en fábricas y edificios soviéticos rehechos. En Kazbegi, varios hoteles, del grande de los años setenta rehecho con madera a los pequeños de los pueblos de alrededor, tienen el Kazbek en la ventana de la habitación, que es lo que se paga.
Ereván y Dilijan
Ereván tiene hoteles medianos de piedra rosa en el centro, con terrazas y buen desayuno, y poca oferta de lujo; la gracia está en Dilijan, a hora y media, donde unas cuantas casas de madera del siglo XIX se han convertido en hoteles entre los bosques del parque nacional, con porches y chimeneas.
Bakú y Sheki
Bakú es la ciudad de las cadenas: el Fairmont en una de las Flame Towers, el Four Seasons junto a la muralla de la ciudad vieja, Marriott y Hilton en el paseo marítimo, y dentro de la ciudad vieja, hoteles pequeños en casas de piedra con patio. En Sheki está la rareza: el caravasar del siglo XVIII, con sus arcos y su patio de piedra, convertido en hotel sencillo donde se duerme en las celdas de los comerciantes; y en la ciudad, casas con las vidrieras de shebeke que hacen los artesanos locales.
Las casas de familia
El homestay, o guesthouse, es la forma de dormir en la montaña y en los pueblos, y es más que un alojamiento: una habitación en la casa de una familia, con baño propio o compartido, cena y desayuno hechos por la dueña, abundantes, con lo que hay en la huerta y en la cuadra, y la conversación en la mesa, en ruso, en inglés de los hijos o por señas, con el vino de la casa. Las mejores están donde no hay hoteles: Mestia y Ushguli en Svanetia, Omalo y los pueblos de Tusheti, Kazbegi y sus aldeas, Dilijan y los pueblos de Tavush y Lori en Armenia, Khinalug y Lahij en Azerbaiyán. Se paga por persona con media pensión, unos lari o drams, mucho menos que un hotel, y la calidad varía: en Svanetia suelen ser buenas y la comida muy buena; en Ushguli y Khinalug, el baño puede estar fuera y el agua caliente, a ratos. La cama es limpia, la ducha funciona y lo demás es el viaje.
Para los que quieren bosque
Los parques nacionales de Georgia tienen refugios de madera con literas y zonas de acampada marcadas, que se reservan en las oficinas del parque: en Lagodekhi, Borjomi-Kharagauli, Tusheti; y hay algunas cabañas de madera integradas en el monte, en Racha y en Adjara, que es por donde va el ecoturismo de la región. En Azerbaiyán, algunos complejos de Shahdag y Gabala han montado campamentos de yurtas como atracción, con comodidades, que no son nómadas pero funcionan para dormir bajo las estrellas con niños.
Cómo reservar
Los hoteles de ciudad y la mayoría de las guesthouses están en las plataformas de reserva habituales, con cancelación; los apartamentos, en las de alquiler de particulares. Las casas de montaña remotas se reservan por mensaje, con el teléfono que da el parque o el pueblo, o con una agencia local, y conviene reservar los primeros días y los de julio y agosto en Mestia y Kazbegi, donde se llenan. Fuera de temporada, en las casas, se puede preguntar por un precio por varias noches o en efectivo, con educación y sin regatear por regatear.
Preguntas frecuentes
¿Son cómodos los homestays?
En general, sí: habitación limpia, cama buena, baño propio o compartido con agua caliente, y comida casera abundante. En los pueblos más altos, Ushguli, Omalo, Khinalug, el confort baja, con baño fuera y luz a horas; la experiencia de la mesa compensa a casi todo el mundo.
¿Hay hoteles de lujo?
En Bakú, muchos, de las grandes cadenas, en las Flame Towers y el paseo marítimo; en Tbilisi, varios, de cadena y de diseño; en Ereván, menos, con buenos cuatro estrellas y un par de cinco. En la montaña, los hoteles de Kazbegi y de Mestia son lo más alto que hay, y están bien.
¿Se puede negociar el precio?
En las guesthouses y casas de familia, fuera de temporada, sí: por varias noches o pagando en efectivo, preguntando con educación, es normal. En hoteles de cadena y en reservas por plataforma, el precio es el que es.