Sisian: Carahunge, la cascada de Shaki y la base para Tatev en el sur de Armenia
Sisian es una ciudad de 15.000 habitantes a 1.600 metros, en la meseta de Syunik, por la que pasa la carretera que va de Ereván a Goris, Tatev y la frontera iraní. El centro no da para mucho: una plaza, un museo pequeño, cafés. Lo que la hace parada obligada está alrededor, a menos de media hora en cualquier dirección: un círculo de piedras de la Edad del Bronce, una cascada, una iglesia del siglo VII y un monasterio en lo alto de un cañón. Es la base natural para el sur de Armenia.
Carahunge
A tres kilómetros de la ciudad, en un campo de hierba, hay unas doscientas piedras de basalto clavadas en el suelo, muchas con un agujero en la parte alta. Es Zorats Karer, que el turismo llama Carahunge, el "Stonehenge armenio". Los arqueólogos lo fechan en la Edad del Bronce y lo leen como necrópolis y recinto ritual; los astrónomos aficionados ven en los agujeros alineaciones con el sol y las estrellas. Sea lo que sea, al atardecer, con el Ararat a lo lejos, es un sitio para quedarse un rato. Entrada libre, sin horario.
La cascada de Shaki y Sisavan
La cascada de Shaki, a cinco kilómetros, cae 18 metros por una pared de basalto en un cañón pequeño. Alimenta una central hidroeléctrica, así que a veces el caudal se abre solo a ciertas horas; conviene preguntar en la ciudad. En el mismo pueblo de Sisian, en lo alto, está la iglesia de Sisavan, de finales del siglo VII, una de las mejores de esa época en Armenia, con cúpula y relieves de los donantes. Casi nadie entra.
Vorotnavank y Ughtasar
A quince kilómetros, sobre el cañón del Vorotan, el monasterio de Vorotnavank, del siglo X, con dos iglesias y muralla, y enfrente las ruinas de la fortaleza de Vorotnaberd. Y en la montaña, a 3.300 metros, los petroglifos de Ughtasar: miles de grabados de cabras, cazadores y símbolos junto a un lago glaciar, a los que solo se llega en todoterreno entre julio y septiembre, en una excursión de día completo.
Cómo organizarlo
Sisian está a unos 215 km de Ereván, tres horas por la carretera del sur, con marshrutkas diarias. Lo habitual es llegar desde Noravank y Spitakavor, dormir aquí o en Goris, y dedicar la mañana a Carahunge, Shaki y Sisavan antes de seguir a Tatev, que queda a una hora con el teleférico incluido. Hay casas de huéspedes y un par de hoteles sencillos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el Stonehenge armenio?
Zorats Karer o Carahunge, un conjunto de unas doscientas piedras de basalto de la Edad del Bronce a tres kilómetros de Sisian, con agujeros que algunos interpretan como observatorio astronómico.
¿Qué más hay que ver?
La cascada de Shaki, la iglesia de Sisavan del siglo VII, el monasterio de Vorotnavank sobre el cañón y, en verano y con todoterreno, los petroglifos de Ughtasar.
¿Es buena base para el sur?
Sí. Tatev está a una hora, Goris a 40 minutos, Noravank a hora y media y la frontera iraní de Agarak a tres horas. Con dos noches se ve todo sin prisa.