Qué ver en el Cáucaso país por país: lo que tiene Georgia, lo que tiene Armenia, lo que tiene Azerbaiyán y cómo juntarlos en un viaje
El Cáucaso es tres países en un espacio del tamaño de Gran Bretaña, con tres lenguas, tres alfabetos y tres religiones, y la ventaja de que todo está a pocas horas de todo: de Tbilisi a los glaciares, tres; a las bodegas, dos; a Ereván, seis; a Bakú, una de avión. Esta guía va país por país, con lo que hay en cada uno y lo que se hace, y después lo que hace falta saber para juntarlos: cómo se cruza de uno a otro, que no siempre es por tierra, y cuántos días merece cada uno.
Por qué ir
Porque es la región donde chocaron los imperios, persas, romanos, árabes, mongoles, otomanos y rusos, y cada uno dejó algo que todavía se ve; porque tiene monasterios en acantilados, pueblos de torres y glaciares a los que se llega a pie; porque la mesa es de las mejores del mundo y el vino es el más viejo; y porque, aunque ya no está vacío, sigue siendo un sitio donde el dueño de la guesthouse se sienta a cenar con el huésped y el pueblo de al lado no ha visto a un turista.
Georgia
El país para empezar: sin visado, con vuelos directos desde media Europa, marshrutkas a todas partes y guesthouses en cada pueblo. Tbilisi, con su casco viejo de balcones, los baños de azufre, Narikala y la mejor vida de bares de la región, es la base. A tres horas al norte, Kazbegi y la iglesia de Gergeti bajo el Kazbek; a dos al este, Kajetia, con Sighnaghi, Telavi y las bodegas de qvevri donde el vino se hace como hace ocho mil años; al oeste, Svanetia con los pueblos de torres de Mestia y Ushguli, y la costa de Batumi; y al sur, Vardzia, la ciudad excavada en la roca, y Borjomi. Una semana da para Tbilisi, Kazbegi y Kajetia; dos, para añadir Svanetia.
Armenia
El país de los monasterios y de un pueblo que lleva diecisiete siglos siendo cristiano. Ereván, rosa por la piedra volcánica, con la Cascada, el mercado y el Ararat en el horizonte las mañanas claras, es la base para Geghard, tallado en la montaña, el templo de Garni, Khor Virap con el Ararat detrás y Echmiadzin. Al norte, el lago Sevan a 1.900 m, con Sevanavank y el cementerio de khachkars de Noratus, y Dilijan en el bosque con Haghartsin y Goshavank; en el camino a Georgia, Haghpat y Sanahin. Al sur, la mejor carretera del país: Noravank en su cañón rojo, las bodegas de Areni y Tatev con su teleférico. Una semana da para todo menos el sur; diez días, para todo.
Azerbaiyán
El país distinto: musulmán y laico, con petróleo y con un pie en Asia Central. Bakú, con la ciudad vieja amurallada de Icherisheher, Patrimonio de la Humanidad, la Torre de la Doncella, el bulevar del Caspio y las Torres de las Llamas, y al lado Gobustán, con sus petroglifos y volcanes de lodo, y los templos de fuego de Absheron. Al norte, Quba con sus alfombras y el pueblo judío de Qırmızı Qəsəbə, y la carretera a Khinalig, a 2.200 m, Patrimonio de la Humanidad desde 2023. Al noroeste, Sheki con el palacio de los kanes y sus vidrieras, y Lahij, el pueblo de los caldereros. Hace falta visado electrónico, que se pide en línea en tres días. Cinco o seis días dan para todo.
Qué se hace
Andar: desde la hora y media hasta Gergeti o las cascadas del parque de Lagodekhi hasta los cuatro días del trekking de Mestia a Ushguli, con los pasos altos abiertos solo de julio a septiembre. Ver monasterios, iglesias, fortalezas y khachkars, que están en cada valle y casi nunca cobran entrada. Comer y beber: khachapuri y khinkali en Georgia, dolma y lavash en Armenia, plov y té en Azerbaiyán, y el vino de qvevri, que es lo que más sorprende a quien llega. Y sentarse a la mesa de quien invite, que será alguien cada día.
Lo práctico
La mejor época es de abril a junio y de septiembre a octubre, con julio y agosto para la montaña alta y el resto del año para las ciudades; la guía de mejores épocas para viajar al Cáucaso lo detalla. Georgia y Armenia no piden visado a la Unión Europea ni a la mayoría de países de América; Azerbaiyán sí, electrónico. Las monedas son el lari, el dram y el manat, que no se cambian entre sí fuera de las fronteras; en las ciudades se paga con tarjeta, en los pueblos, en efectivo. Entre ciudades se va en marshrutka o tren; para la montaña, taxi compartido o coche alquilado. Y las fronteras: Georgia y Armenia se cruzan por tierra sin problema; la de Georgia con Azerbaiyán lleva cerrada por tierra desde 2020 y se entra en avión desde Tbilisi; Armenia y Azerbaiyán no se tocan.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo hace falta para los tres países?
Tres o cuatro semanas para verlos con calma: diez días para Georgia, siete para Armenia y cinco o seis para Azerbaiyán, más los traslados. Con dos semanas se hace bien Georgia y Armenia; con diez días, Georgia sola, que es la más variada y la más fácil.
¿Es caro el Cáucaso?
No: es de los destinos más baratos de Europa. Una cama de hostal, una habitación en casa de familia con cena, una marshrutka de tres horas o una comida en un restaurante de pueblo cuestan una fracción de lo que cuestan en Europa occidental, y Georgia y Armenia son más baratas que Azerbaiyán, donde Bakú tiene precios de capital petrolera.
¿Se pueden visitar los tres en un viaje?
Sí, con Georgia como centro: Armenia se cruza por tierra desde Tbilisi, en marshrutka o tren nocturno, y Azerbaiyán se alcanza solo en avión, porque la frontera terrestre está cerrada desde 2020 y Armenia y Azerbaiyán no tienen paso. El orden habitual es Georgia, Armenia, vuelta a Georgia y vuelo a Bakú, o al revés.