Las carreteras del Cáucaso que merecen un viaje en coche: siete rutas por Georgia, Armenia y Azerbaiyán y lo que hay que saber antes de conducirlas

El Cáucaso se presta al coche como pocos sitios: las distancias son cortas, el paisaje cambia cada hora, de viñedo a glaciar y de estepa a bosque, y lo mejor está en pueblos a los que la marshrutka llega una vez al día o no llega. A cambio pide un poco de cabeza: carreteras de montaña que se cierran medio año, vacas en la calzada, un estilo de adelantar que asusta y fronteras que no todas se cruzan. Estas son siete rutas que merecen el volante, con lo que hay que saber de cada una, y lo práctico antes.

Antes de arrancar

El permiso de conducir de la Unión Europea vale en los tres países, pero el permiso internacional lo piden muchas empresas de alquiler y conviene llevarlo, sobre todo en Azerbaiyán. Se alquila en los aeropuertos y en el centro de las capitales, con las cadenas y con empresas locales más baratas; un coche normal basta para todo lo asfaltado, y para Ushguli, Tusheti y las pistas de Armenia hace falta altura y, mejor, tracción a las cuatro ruedas. Antes de salir, foto de cada golpe, comprobar la rueda de repuesto y leer qué cubre el seguro, que a menudo excluye las pistas sin asfalto. Y una regla: no cruzar puertos de noche.

Carretera Militar Georgiana entre Tbilisi y el Gran Cáucaso
La Carretera Militar Georgiana sube de Tbilisi al paso de Jvari y baja a Kazbegi, bajo el Kazbek.

Georgia

La Carretera Militar: Tbilisi a Kazbegi, 155 km

La carretera que los rusos abrieron en el siglo XIX para bajar al sur sigue siendo la mejor de Georgia para conducir: el embalse de Zhinvali de color turquesa, la fortaleza de Ananuri del XVII a la orilla, la subida a Gudauri entre pistas de esquí, el mirador soviético de la Amistad de 1983 y el paso de Jvari, a 2.379 m, antes de bajar a Stepantsminda y subir a la iglesia de Gergeti con el Kazbek detrás. Tres horas sin paradas, un día con ellas; asfaltada entera, con túneles nuevos en la subida a Gudauri, y cerrada a veces en invierno por nieve y avalanchas. Camiones en fila hacia la frontera rusa: paciencia.

Mestia a Ushguli, 45 km

De la capital de Svanetia al pueblo de torres más alto de Europa, a 2.100 m: asfalto en el primer tramo y pista de grava con baches y algún vado en el resto, dos horas, con el glaciar del Shkhara al fondo al llegar. Todoterreno o coche alto, y no con lluvia fuerte ni antes de mayo. Para llegar a Mestia desde Zugdidi hay 130 km de carretera de montaña asfaltada por el cañón del Enguri, otras tres horas.

El paso de Abano a Tusheti, 70 km desde Pshaveli

La carretera más difícil del país y una de las más citadas del mundo: pista de tierra sin guardarraíles que sube de Kajetia al paso de Abano, a 2.826 m, y baja a Omalo, con derrumbes, barro y precipicio. Solo todoterreno, solo de junio a octubre, mejor con conductor local; cuatro o cinco horas para 70 km. La recompensa son los pueblos de torres de Tusheti y la ausencia de todo lo demás.

Armenia

Ereván, el Sevan y Dilijan, 100 km

La ruta fácil: autopista de Ereván al lago Sevan en una hora, el monasterio de Sevanavank en su península, las lápidas talladas del cementerio de Noratus en la orilla este, y la bajada por el túnel a Dilijan, al bosque, con los monasterios de Haghartsin y Goshavank al lado. Asfalto todo el camino, coche normal, y se puede seguir por la carretera vieja del paso de Sevan, con vistas al lago.

Ereván a Tatev por Noravank, 250 km

La gran ruta del sur: Khor Virap con el Ararat delante, el cañón rojo de Noravank, las bodegas de Areni, el paso de Vardenyats con su caravasar de 1332 si se hace el desvío, y la bajada por Sisian a Goris y al teleférico de Tatev. Un día largo o dos con noche en Goris; asfalto bueno, con tramos de montaña que en invierno se hielan.

Azerbaiyán

Bakú a Sheki, 300 km

Del semidesierto del Caspio a los bosques del Gran Cáucaso en cuatro horas de autopista: parada en Shamakhi, con la mezquita Juma, en Lahij, el pueblo de los caldereros al fondo de un desfiladero, y en Gabala, antes de llegar a Sheki y su palacio de los kanes. Asfalto entero, coche normal; los radares abundan y las multas llegan.

Bakú a Khinalig por Quba, 230 km

Dos horas de autopista al norte hasta Quba y, desde ahí, 57 km de carretera de montaña asfaltada que trepa por el cañón del Gudialchay hasta Khinalig, el pueblo habitado más alto del Cáucaso, a unos 2.200 m, con su propia lengua y casas de piedra apiladas en la ladera. Se hace con coche normal en verano; en invierno la nieve corta el paso durante semanas.

Preguntas frecuentes

¿Es fácil alquilar un coche en el Cáucaso?

Sí, en los aeropuertos y en el centro de Tbilisi, Kutaisi, Ereván y Bakú, con las cadenas y con empresas locales que cuestan menos; los todoterrenos conviene reservarlos antes en verano. Hay que mirar bien el seguro, que suele excluir las pistas sin asfalto, y fotografiar el coche entero antes de salir.

¿Se puede cruzar en coche de Georgia a Armenia?

Sí, por el paso de Sadakhlo y Bagratashen, abierto y rápido, siempre que la empresa de alquiler lo permita y expida el papel de salida, que algunas georgianas hacen por un suplemento. A Azerbaiyán no: la frontera terrestre está cerrada desde 2020 y entre Armenia y Azerbaiyán no hay paso.

¿Cómo están las carreteras?

Las principales entre ciudades, bien, sobre todo en Georgia y Azerbaiyán, con autopistas nuevas; las secundarias, con baches; y las de montaña, de tierra, estrechas y sin guardarraíles, practicables en verano con coche alto y cerradas en invierno. Lo que más sorprende no es el asfalto sino la conducción local: adelantamientos en curva y vacas en la calzada.